Ciencias de la educación  

Artículo de investigación  

 

Actividad física un punto de partida para la participación activa durante la jornada de estudio

 

Physical activity a starting point for active participation during the study day

 

Atividade física é um ponto de partida para participação ativa durante o dia do estudo

 

 

 

Cesar Danilo Aguaguiña-Tirado I

cesar.d.aguaguiña.t@pucesa.edu.ec

https://orcid.org/0000-0002-6130-6586

 

 Ricardo Patricio Medina-Chicaiza II

ricardopmedina@uta.edu.ec

https://orcid.org/0000-0002-2736-8214

 

 

 

 

*Recibido: 20 de noviembre de 2020 *Aceptado: 12 de diciembre de 2019 * Publicado: 16 de abril de 2020

 

        I.            Licenciado en Terapia Física, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Universidad Técnica de Ambato, Ecuador.

     II.            Diploma Superior en Gestión de Proyectos y Educación a Distancia, Diploma Superior en Gerencia Informática, Ingeniero de Sistemas y Computación, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Universidad Técnica de Ambato, Ambato, Ecuador.

 

 

 

Resumen

La participación activa durante la jornada de clase es una estrategia que los docentes utilizan para fomentar un aprendizaje activo y significativo con el fin de beneficiar a sus estudiantes en relación a su nivel de confianza. En este trabajo se exploran las dimensiones de confianza (competencias de estudio), la comunicación (competencias comunicativas), factores contextuales y disposicionales (comportamientos de profesores-estudiantes y el contexto aúlico) en una población de estudiantes ecuatorianos del tercer año de bachillerato general unificado. Se encuentra que, de las tres dimensiones el nivel de confianza determina el 20.22% de la varianza de la participación activa, siendo esta competencia la variable de mayor peso. Estos resultados demuestran que, a mayor confianza, mayor es el nivel de participación en clases.

Palabras claves: Participación activa; actividad física; rendimiento académico; aprendizaje.

 

Abstract

Active participation during the class day is a strategy that teachers use to promote active and meaningful learning in order to benefit their students in relation to their level of confidence. This work explores the dimensions of trust (study skills), communication (communication skills), contextual and dispositional factors (teacher-student behaviors and the audio context) in a population of Ecuadorian students in the third year of unified general baccalaureate . It is found that, of the three dimensions, the level of confidence determines 20.22% of the variance of active participation, with this competition being the variable with the greatest weight. These results show that, the more confidence, the higher the level of participation in classes.

Keywords: Active participation; physical activity; academic performance; learning.

 

Resumo

A participação ativa durante o dia de aula é uma estratégia usada pelos professores para promover a aprendizagem ativa e significativa, a fim de beneficiar seus alunos em relação ao seu nível de confiança. Este trabalho explora as dimensões de confiança (habilidades de estudo), comunicação (habilidades de comunicação), fatores contextuais e disposicionais (comportamentos professor-aluno e o contexto de áudio) em uma população de estudantes equatorianos no terceiro ano do bacharelado geral unificado. Verifica-se que, das três dimensões, o nível de confiança determina 20,22% da variação da participação ativa, sendo essa competição a variável com maior peso. Esses resultados mostram que, quanto mais confiança, maior o nível de participação nas aulas.

Palavras-chave: Participação ativa; atividade física; rendimento acadêmico; aprendizagem.

 

Introducción

La educación a nivel mundial constituye el pilar fundamental para la sociedad por diversas razones. Para Reimers (2000); Perrenoud (2001); Mollis (2010) la educación seguirá siendo un instrumento de reproducción de desigualdades, donde el estudiante tendrá la necesidad de adquirir conocimientos para desenvolverse ante la sociedad. La educación se encuentra enfocada en el estudiante, con el fin de motivar y promover el aprendizaje (Peche & Giraldo, 2019).

En el siglo XXI la innovación ha revolucionado el sistema educativo. Flecha & Tortajada (1999); Reimers (2000) el uso de la tecnología como herramienta de estudio permite alcanzar nuevas proyecciones de enseñanza, el cual desarrolla alternativas que permitan el progreso de la educación actual. Las estrategias de enseñanza y el uso de herramientas tecnológicas en la actualidad no son aprovechadas por los docentes como recurso didáctico en el proceso educativo (Urueta, 2018).

El Ministerio de Educación (MinEduc) es una institución reguladora que tiene la misión de garantizar el acceso y calidad a la educación, por tal motivo el Sistema Nacional de Educación (SNE) brindará una educación centrada en el ser humano, con calidad, calidez, sobre todo participativa y democrática (Mineduc, 2016). Las instituciones educativas guiadas por un currículo en la cual se plasman en mayor o menor medida las intenciones educativas del país, pretenden informar a los docentes sobre qué se quiere conseguir proporcionándole pautas de acción y orientaciones sobre cómo conseguirlo. La visión docente hacia los educandos ha transformado considerablemente su perspectiva sobre educación, en vista que el modelo pedagógico adoptado repercute en el desarrollo cognitivo del estudiante. El currículo nacional contiene diversas temáticas, misma que pretende optimizar el proceso de aprendizaje del estudiante, proporcionan al docente pautas para alcanzar sus objetivos en los distintos niveles de estudio (Mineduc, 2016). Rodríguez, Gómez, Prieto & Gil (2017) la educación psicomotriz contribuye al desarrollo intelectual del estudiante siendo un apoyo educativo. Se concuerda, la educación física promueve el adecuado progreso de la acción psico-educativa, lo cual beneficia el proceso educativo a través del trabajo corporal.

Por otra parte, la actividad física es una herramienta eficaz y efectiva en la promoción de la salud (Vidarte, 2011). El cuidado de la salud corporal beneficia al proceso educativo ya que esto implica cambios en los estados emocionales, así como en las capacidades intelectuales y cognitivas (Ramírez, 2004). Kile, Hernández, Reigal y Morales (2016) existe un efecto positivo de la práctica física regular sobre el auto concepto, auto-eficacia y la autoconfianza, sensación de bienestar, mejora del funcionamiento intelectual. Desde el punto de vista educativo es importante buscar estrategias innovadoras que permita el desarrollo intelectual del estudiante, la aplicabilidad de recursos basados en la actividad física produce mejores adaptaciones a nivel cerebral para aumentar su potencial cognitivo (Uribe, 2008). Por consiguiente, la actividad física tiene una fuerte influencia en los factores de participación en clase ya que los agentes educativos están llamados a canalizar todas las fuerzas en la formación de seres humanos autónomos (Quintero, 2016).

La participación en clase conocida también como participación activa favorece la potenciación de capacidades y competencias que permiten establecer vínculos e interacciones entre los actores educativos (Rueda, Mares, Rivas, & Rocha, 2017). Se considera una estrategia que fomenta el aprendizaje activo y beneficia el pensamiento crítico. Se considera que el docente identifica los factores de participación en clase con el fin de optimizar el rendimiento académico, el desarrollo social y el bienestar psíquico de los estudiantes (Molinari, Takaya, Domínguez & Sánchez, 2017). Es muy frecuente observar estudiantes con poca predisposición de participación en clase por lo que es importante crear un ambiente cooperativo y respetuoso para promover la participación durante la clase.

Visto de esta forma, se requiere buscar alternativas que permitan una mejora del nivel de concentración y participación durante la clase, de esta manera estimular el trabajo autónomo. Para Rueda et al. (2017) el aprendizaje depende de varios factores para estimulan la participación activa durante la jornada de estudio. Según Parra, Molina, Luna & Milanovic (2017) es meritorio la participación del estudiante en el aula con el fin de insistir en los aspectos donde más ha fallado. Se concuerda con los autores, es necesario corregir los aspectos erróneos durante la clase, motivando al estudiante para fortalecer su punto débil a través de la participación activa en clase.

En base a estos criterios se pretende diagnosticar la participación activa en el entorno escolar en instituciones educativas de sostenimiento fiscal en el nivel de educación básica superior. El buscar recursos didácticos fundamentados en la aplicación de actividades físicas, orientadas a trabajar de manera estratégica para alcanzar el aprendizaje requerido. La realidad educativa en el aula de clase es muy controversial, el alumnado ha dejado de lado ese ímpetu por participar y aprender. Ahora existe la necesidad de fomentar la participación en clases para mejorar su rendimiento académico. Esto beneficiara directamente a estudiantes del sub-nivel de básica superior, los cuales se encuentran en un nivel de adquisición de conocimientos acordes a su edad.

 

Metodología

Para la presente investigación se realizó una investigación de corte cuantitativo, con un diseño no experimental y de tipo descriptivo, transversal en una institución educativa del sector público, perteneciente a la provincia de Tungurahua - Distrito 18D04C03.

Para el sustento del marco conceptual se utilizaron medios de información a partir de la recopilación, revisión y análisis de referencias en español e inglés de libros y artículos indexados en diferentes bases de datos (Google Académico, Scielo, Dialnet, Scopus, ProQuest), Así mismo, se tomó como base referencial el Currículo de Educación Física del Ecuador, implementado y expedido por el ACUERDO Nro. MINEDUC-ME-2016-00020-A, el mismo que es aplicado de manera obligatoria en todo el Sistema Educativo Nacional.

 

Marco conceptual

Actividad física

En 2018 la OMS (Organización Mundial de la Salud) define la actividad física como todo movimiento inducido por los músculos esqueléticos, tales como: caminar, trabajar, jugar, realizar actividades domésticas y actividades recreativas que conlleven a un gasto energético. La Educación Física, como parte del sistema educativo en Ecuador, asume la misión de: Incorporar la actividad física culturalmente significativa en la formación integral del ciudadano, para que su práctica habitual, saludable y responsable contribuya a su realización individual y colectiva en el marco del buen vivir (MinEduc, 2016). Por tanto, realizar actividades que tengan que ver con el cuidado corporal, son parte fundamental de la educación.

Para los autores Márquez (1995); Varo, Martínez & Martínez (2003); Serón, Muñoz & Lanas (2010) actividad física se refiere a toda acción muscular que está presente en la mayoría de las acciones de nuestra vida, es así que, dirigirse al trabajo, estudio o áreas de recreación son funciones físicas que cumple nuestro cuerpo. Realizar un movimiento requiere de un gasto energético, el mismo que influye en los procesos educativos, tanto en la concentración y el aprendizaje.

En la misma idea, vale destacar que el cuerpo humano posee una estructura fisiológica única la cual nos distingue de los demás y de vital importancia para el desarrollo de la actividad física (Valle, 2019). De acuerdo al estudio realizado por Jacoby, Bull & Neiman (2003); Rosa, García, & Carrillo (2018) acerca de los cambios en el estilo de vida que sufre el ser humano, obligan a fomentar la actividad física como medio de prevención ante enfermedades cardiovasculares, por lo tanto, adquirir una composición corporal más saludable. Cerezuela & Alguacil (2014) la motivación es un factor clave para lograr mayor rendimiento de nuestros alumnos y como docentes debemos de darle mucha importancia a la actividad física y de acuerdo con el contenido generar interés y el compromiso hacia el aprendizaje. Se concuerda con los autores, sobre la importancia del cuidado corporal que beneficia el proceso de aprendizaje y motiva al ser humano.

Del mismo modo, la cantidad de tiempo que se emplea para realizar actividad físico-deportiva se considera como un aspecto fundamental para el desarrollo emocional y la formación de su propia identidad (González & Portolés, 2016). Ramírez, Vaniccia & Ramón (2016) concuerdan que el ejercicio físico tiene una gran influencia sobre los estados emocionales, capacidades intelectuales y cognitivos de la población infanto-juvenil. Es decir, un cuerpo saludable propiciado por la actividad física, brinda cambios positivos a los estados funcionales del cerebro (Pertusa, Sanz, Salinero, Pérez & García, 2018).

El ejercicio físico facilita la aparición de estados emocionales positivos, además de mejoras psicológicas (Marquéz, 1995). En el estudio de Reloba, Chirosa & Reigal (2016) los beneficios de la actividad física sobre la salud cerebral son contundentes, así como la influencia que tiene sobre el control cognitivo general. No cabe duda que el trabajo físico permite optimizar funciones ejecutivas y aunque no se evidencia una relación directa en el aspecto académico, se puede predecir un cambio sustancial a mediano plazo.

 

Actividad física en procesos cognitivos

La importancia de conocer cuál es la relación entre actividad física y procesos cognitivos, implica apropiarse de elementos que permitan comprender cuales son las funciones cognitivas del ser humano (Hillman, Erickson & Kramer, 2008). Es necesario, investigar a profundidad el impacto de la actividad física en las capacidades cognitivas, y por consiguiente su impacto en el rendimiento académico. 

Resulta primordial potencializar aptitudes y actitudes con el fin de crear un clima motivacional en el aula, en donde el estudiante será capaz de aumentar su nivel de participación y evitar disminución de sus capacidades cognitivas (Jiménez, Moreno, Leyton & Claver, 2014). De acuerdo con la literatura Ruiz, Latorre & Martínez (2015); Reloba, Chirosa & Reigal (2016); Illescas & Alfaro (2016) asocian a la actividad física con las mejoras del rendimiento cognitivo.

Gran parte de los beneficios que proporciona la actividad física depende mucho del estilo de vida de cada individuo, Es así que, Jacoby, Bull & Neiman (2003) priorizan actividades recreativas en el entorno escolar a fin de promover el rendimiento cognitivo y crear ambientes propicios que fomenten estilos de vida activos.

Actividad física como estrategia de aprendizaje en niños y jóvenes

Para González (2017) la calidad de vida depende mucho de la educación física, en vista que el niño o joven, únicamente esperan la clase para practicar deportes o realizar alguna actividad en relación a la asignatura. La autorregulación permite integrar a la actividad física para fomentar la disciplina y valores en los estudiantes. De acuerdo con Castro, Jeffer & Quiñonez (2013) una estrategia didáctica desarrollada con un enfoque holístico perceptual en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La actividad de juego utilizada como estrategia motiva al niño o adolescente para potencializar sus capacidades físicas y cognitivas, misma que conlleva a un aumento en su concentración, autoestima y rendimiento académico (Hernández & Portolés, 2016).

Actividad física y su influencia en el rendimiento académico

Cuando escucha la palabra rendimiento académico, automáticamente nuestra mente se direcciona hacia la boleta de calificaciones. Para Navarro (2003) en la vida académica, habilidad y esfuerzo no son sinónimos, por tal motivo conseguir una buena calificación conlleva a varias circunstancias. Probablemente en el ámbito educativo muy pocos sean los docentes que se preocupen en conseguir que el estudiante obtenga buenas calificaciones y mejore su rendimiento académico. Buscar estrategias que permitan innovar es un factor determinante al momento de impartir la clase (Hernández & Portolés, 2016) la actividad física favorece y mejora los procesos cognitivos durante la niñez y la adolescencia.

Para Ramírez, Vinaccia & Ramón (2004); García, Tejero, Cornejo & Veiga (2019) el rendimiento académico tiene una estrecha relación con la actividad física. Un punto fundamental para alcanzar un óptimo rendimiento, radica en crear ambientes propicios para la enseñanza. La motivación es indispensable en los jóvenes que realizan actividad física, se entiende que mientras más altos sean los niveles de actividad más altos son los niveles de concentración, mejoran la autoestima y un mejor comportamiento que incide sobre los procesos de aprendizaje (Cocke, 2002).

Promover la actividad física regular como estrategia de aprendizaje de una manera planificada y estructurada, determina aspectos importantes para la promoción de la salud y el rendimiento académico (Márquez, 1995); se concuerda que la actividad física es un elemento que importante en el proceso educativo, pero que no se asocia muchas de las veces con el rendimiento académico. Para Maureira, Palma, Medina, Segueida, Valenzuela & Flores (2019) el ser humano es una máquina infinita de aprendizaje. Por lo tanto, hay que construir un camino en busca de la perfección, los estilos de aprendizaje, motivación y hábitos de estudio sobre el rendimiento académico de los estudiantes.

Participación activa en el aula

Ferreiro (2003) considera la importancia de la actividad para el proceso de aprendizaje. Buscar modos que permitan la participación del alumnado en clases hace que su desempeño individual difiera de los demás, por lo que destaca una estructura de carácter didáctico que permite un aprendizaje significativo ( (Luna, 2015). La participación tiene como objeto plantear mecanismos que brinden oportunidades al estudiante para desenvolverse en el entorno escolar (León & Fernández, 2017). En base a estos criterios, la participación en clase del estudiante depende mucho del entorno educativo y el manejo adecuado del recurso didáctico, lo cual permite un mejor aprendizaje.

Dado que en los sistemas educativos actuales existe la calificación del estudiante, que se la obtiene luego de una evaluación de saberes. De acuerdo con López (2005) existen muchas razones pedagógicas que indican la importancia de potenciar la participación en los estudiantes. Rinaudo, Donolo & Chiecher (2002); Flores & Padilla (2009); Pérez & Ochoa (2017) enfatizan su estudio en la importancia de fomentar la participación en clase de los estudiantes universitarios. Se asume que la participación tiene el mismo grado de relevancia en los diferentes niveles de estudio, por lo cual es necesario que el docente dinamice estrategias que mejoren la actividad durante la clase.

Desde la perspectiva del docente, la enseñanza debe definirse como un reto que está encaminado a formar ciudadanos íntegros con valores y principios (Gil & Padilla, 2009). Pensar que participar, es decir, formar parte de algo, permite generar confianza en el estudiante, lo que favorece al desarrollo psicoeducativo. La formación integral del ser humano, depende mucho de la interacción entre docente y estudiante, por esa razón, el cultivo del conocimiento obedece a los niveles de participación del estudiante dentro del aula (Camacaro, 2008).

Relación entre participación activa y evaluación educativa

La evaluación es una de las actividades complementarias de mayor relevancia en los centros de estudio (Gil & Padilla, 2009). Para Prieto (2005); Albornoz, Silva & López (2015); León & Fernández (2017); Pérez & Ochoa (2017) la participación de los estudiantes durante la clase, focaliza el eje de medición de los aprendizajes a través de una evaluación sumativa. Se concuerda con los autores en que la evaluación es el modo más adecuado para obtener evidencias del nivel alcanzado por el estudiante y así superar una asignatura determinada.

Los desafíos de la educación actual y el mejoramiento de su calidad exigen la comprensión de lo que está sucediendo en las escuelas, y específicamente en sus aulas (Prieto, 2005). Cabe recalcar que, se debe analizar los motivos por el cual en estudiante no participa en clases, mismo que repercute en sus evaluaciones y por consiguiente en el rendimiento académico Albornoz, Silva & López (2015).

Factores que influyen en la participación activa

Tal como se manifestó en párrafo precedente, existen ciertos factores que repercuten en la participación activa del estudiante durante la clase. Para Rinaudo, Donolo & Chiecher (2002) los rasgos de personalidad, temor, falta de preparación, comprensión del tema, dificultad para expresar ideas, falta de interés, entre otros, son las causas más frecuentes del fracaso educativo dentro del salón de clases.

El docente emplea diversos tipos de estrategias, con el fin de que el estudiante interactúe durante la clase, pero debido al uso recurrente de elemento impropios ocasionan un colapso en el interés del estudiante (Camacaro, 2008). Por ello, es necesario planificar una clase en donde el estudiante sea el actor principal, y no solo el docente el centro de la clase, para de esta manera evitar distracción y sobre todo pérdida de interés del estudiante en la asignatura.

De acuerdo con Prieto (2005); Gill, Padilla (2009); Rueda, Mares, González, Rivas & Rocha (2017); ciertos docentes fomentan la participación en clase como una estrategia para fomentar un aprendizaje significativo. Se concluye, las actividades educativas dentro del salón de clases, deben estar estructuradas y planificadas con el fin de erradicar elementos que dificulten el proceso de enseñanza- aprendizaje. Para que el aprendizaje del estudiante sea activo no se requiere únicamente con escuchar, escribir y resolver problemas. Es estudiante debe estar expuesto a estímulos que le permitan participar durante la clase, y es el docente quien elabora sus estrategias (Sierra, 2013).

 

Resultados

En el estudio participaron un total de 82 estudiantes pertenecientes a la Unidad Educativa “Joaquín Arias” de la ciudad de Pelileo, provincia de Tungurahua, del sub-nivel de básica superior (octavo, noveno, décimo EGB); muestra de un total de 103 estudiantes, la cual fue seleccionada de manera aleatoria con el fin de que los resultados sean fiables.

Se utilizaron dos cuestionarios: Cuestionario de participación en clase (CPC); Cuestionario de factores de participación en clase (CFPC). Estos instrumentos fueron tomados de una investigación realizada por (Rueda et al., 2017). Los mismos que miden tres dimensiones: Confianza, Comunicación y Factores contextuales y disposicionales.

Cuestionario de participación en clase (CPC), se midió a través de cinco ítems, con cuatro opciones de respuesta en una escala tipo Likert, 1 nunca, 2 casi nunca, 3 casi siempre y 4 siempre. Los ítems utilizados fueron: “En las clases prefiero que todos hablen, excepto yo”, “Participar en las clases me entusiasma”, “Evito participar siempre que puedo”, “Hablo por mi propia iniciativa durante la clase y no sólo cuando el profesor me pregunta” y “Considero que mis participaciones no aportan nada a la clase”.

Cuestionario de factores de participación en clase (CFPC). Se midió a través de 14 ítems. Los ítems aplicados están divididos en tres dimensiones: Comunicativas, Contexto y Estudio. Cada una de ellas fue valorada en una escala similar al anterior (Likert).

Los cuestionarios utilizados fueron aplicados de manera colectiva a 82 estudiantes del sub-nivel básica superior en una institución educativa del sector público. Antes de aplicar los cuestionarios se les solicito la respectiva autorización a los representantes legales de los estudiantes, así como al participante. Posterior a ello, se procedió aplicarse el instrumento de medición y procesarlo en la herramienta SPSS versión 24.0, en primera instancia se hizo la aplicación de manera errónea, por lo que se procedió hacer una segunda intervención. En la segunda aplicación se realizaron las correcciones necesarias y luego del análisis respectivo se procedió al análisis de los datos.

El análisis de confiabilidad del instrumento de recolección de datos reveló un Alpha de Cronbach de 0.801, mostrándose una buena consistencia y confiabilidad de los datos. En ese sentido, para determinar la estructura del cuestionario aplicado a los estudiantes objeto de estudio se utilizó un análisis factorial exploratorio con el método varimax, en donde se reflejó que los datos son válidos para realizar éste análisis con un valor de 0.665 en la prueba de KMO o Kaiser-Meyer-Olkin.

Para determinar las relaciones entre las variables estudiadas se obtuvo el total de la varianza de cada dimensión: 20.22% de participación en el nivel de confianza, 19.85% de participación en comunicación y 15.98% de participación en los factores contextuales y disposiciones para las clases; evidenciándose que el nivel de confianza es la dimensión que mayor peso posee para los estudiantes. Posteriormente, se obtuvo para cada nivel de participación, el porcentaje de estudiantes que respondieron a las diferentes opciones de respuesta, detallados en el Anexo 1. Por tanto, la probabilidad de que un estudiante participe en clase es mayor cuando los niveles de confianza se incrementan. Es decir, el docente es el encargado de generar motivación en el estudiante, premiar y valorar su esfuerzo se transforma en un elemento fundamental para la participación activa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tabla 1. Porcentaje de la varianza explicada en las dimensiones del cuestionario de factores de participación en clase, ubicación y cargas factoriales obtenidas en los ítems

 

 

NIVEL DE CONFIANZA PARA PARTICIPAR

COMUNICACIÓN

FACTORES CONTEXTUALES Y DISPOSICIONALES DE LA PARTICIPACIÓN EN CLASE

 

Varianza explicada en cada dimensión:

ÍTEMS

20.22%

19.85%

15.98%

1

En las clases prefiero que todos hablen excepto yo

.549

 

 

2

Participar en clases me entusiasma

 

.374

 

3

Evito participar siempre que puedo

.661

 

 

4

Hablo por mi propia iniciativa durante la clase y no sólo cuando el profesor me pregunta

.604

 

 

5

Considero que mis participaciones no aportan nada a la clase

 

 

.526

6

Hablo con fluidez y buen tono de voz al participar

 

 

.942

7

Recuerdo perfectamente lo que tengo que decir al hablar de un tema

 

.383

 

8

Cuando participo me siento relajado y con movimientos naturales

.469

 

 

9

Soy hábil para expresar mis pensamientos e ideas

.849

 

 

10

Cuando hablo observo y me dirijo a todos mis compañeros

.308

 

 

11

Mis compañeros respetan los comentarios que hago en clase

 

.394

 

12

Los profesores son respetuosos con los comentarios que hago en clase

 

 

.927

13

He experimentado burlas de mis compañeros de clase cuando participo o expongo

 

 

.915

14

Mi grupo es tan numeroso que no puedo participar porque otros ya comentaron lo que tenía que decir

 

 

.929

15

Los profesores me hacen sentir avergonzado cuando digo algo incorrecto

.546

 

 

16

Leo los materiales que se dejan para discutir en la clase correspondiente

 

.874

 

17

Comprendo las lecturas que me dejan en las clases

 

.618

 

18

Me pierdo oportunidades para participar ya que no preparo mis clases

.323

 

 

19

Me cuesta trabajo entender los materiales

.505

 

 

Fuente: elaboración propia a partir de la investigación

 

En la tabla 1, se muestran los valores más altos de cada ítem dentro de las dimensiones, donde la participación de los estudiantes en clase se incrementa cuando se afianza el nivel de confianza motivándolos a que estén relajados (46.9%), que expresen sus pensamientos e ideas (84.9%) no solo cuando el profesor lo solicita sino por iniciativa propia (40.4%), interactuando visualmente con sus compañeros (30.8%).

Por otro lado, varios aspectos comunicativos intervienen en la participación de los estudiantes, entre ellos están: el entusiasmo que los docentes promueven durante el proceso de aprendizaje (37.4%), seguridad en tema abordado en clase (38.3%), cuando existe respeto en los comentarios de los estudiantes (39.4%), cuando los estudiantes leen el material de clase (87.4%) y lo comprenden (61.8%). A su vez, los factores contextuales y disposicionales de la participación en clase están presentes cuando los profesores son respetuosos con los comentarios en clase (92.7%), cuando los estudiantes no experimentan burlas de sus compañeros al participar o exponer (91.5%) y depende del número de estudiantes por clase (92.9%). En ese sentido, los docentes deben buscar acciones concretas para motivar a los estudiantes y que el ambiente del aula sea cómodo y libre para expresarse. La participación activa a más de ser importante en la gestión educativa dentro del aula, se la debe considerar como una estrategia que permita alcanzar un aprendizaje significativo. Es así que, crear un ambiente de confianza y respeto en el estudiantado es fundamental para incrementar los niveles de participación, además de buscar estrategias que permitan trabajar con grupos numerosos.

 

Tabla 2. Covarianza de puntuaciones factoriales

DIMENSIONES

1

2

3

Nivel de confianza para participar

-----

.001

----

Comunicación

.002

-----

 

Factores contextuales y disposicionales de la participación en clase

------

-----

.002

Fuente: elaboración propia a partir de la investigación

 

En la tabla 2, se muestra la co-varianza de puntuaciones factoriales donde los valores mientras más se acerquen a 0 mayor peso generan en las dimensiones. Así el nivel de confianza es la dimensión que más peso tiene cuando los estudiantes participan en clase. Por lo cual, los docentes deben incorporar acciones de motivación en sus procesos de enseñanza-aprendizaje. Como ya se ha mencionado, así como lo demuestran los resultados, la participación se vuelve activa cuando el docente genera confianza y respeto en sus estudiantes.

 

Conclusiones

Cuando un docente no utiliza una estrategia adecuada para dirigir la clase, se puede evidenciar gran cantidad de estudiantes que no participan de manera activa durante la clase e incluso durante la jornada de estudio. Esto influye de manera directa en la calificación del parcial, lo cual ocasiona un bajo rendimiento o incluso reprobar la asignatura al final del año escolar. En este trabajo se puede evidenciar que, en el análisis de las distintas dimensiones, la varianza de acuerdo al nivel de confianza es la que mayor peso obtiene con un 20,22%, por esta razón se concluye que, mientras mayor sea el nivel de confianza generado en el entorno áulico, el nivel de participación en clase aumenta de forma activa.

Se destaca como elemento importante para la medición de la participación activa, la utilización del cuestionario de factores de participación en clase, mismo que permite identificar a través de diferentes dimensiones (confianza, comunicación, factores contextuales y disposicionales) cuál de ellas es la que facilita el trabajo autónomo participativo en el entorno áulico.

Finalmente, se puede mencionar que el CFPC es útil para evidenciar el nivel de participación activa del estudiante, así como los factores de participación durante la clase, sea que se encuentren relacionados con la confianza, la comunicación o el contexto, en otras palabras, es necesario intervenir de forma oportuna y planificar de manera estratégica los elementos, recursos y alternativas a ser utilizadas durante la clase con el fin de generar mayor confianza e incrementar sus niveles de participación activa.

 

Referencias

1.        Albornoz, N., Silva, N., & López, M. (2015). Escuchando a los niños: Significados sobre aprendizaje y participación como ejes centrales de los procesos de inclusión educativa en un estudio en escuelas públicas en Chile. Estudios Pedagógicos, 81-96.

2.        Camacaro, Z. (2008). La intercacción verbal alumo-docente en el aula de clase (Un estudio de caso) . Laurus, 189-206.

3.        Castro, L., & Galvis, C. (2018). Efecto de la actividad física sobre el deterioro cognitivo y la demencia . Revista cubana de salud pública, 1-24.

4.        Cerezuela, I., & Alguacil, M. (2014). Motivación y Satisfacción en las clases de educación física. Relación con el rendimiento académico. Revista de Investigación en Psicología Social, 29-39.

5.        Ferreiro, R. (s.f.). El modelo educativo para la generación N. La participación en clase. En Más allá de la teoría: El aprendizaje cooperativo. USA: Nova.

6.        Fraile, J., Tejero, C., Cornejo, I., & Veiga, O. (2019). Asociación entre disfrute, autoeficacia motriz, actividad física y rendimiento académico en educación física. Retos, 58-63.

7.        Frisby, B., Berger, E., Burchett, M., Herovic, E., & Strawser, M. (2014). Los estudiantes de participación aprensivos: la influencia del apoyo de la cara y el instructor-estudiante Rapport en la participación en clase. Educación Comunicación, 105-123.

8.        Gibbons, M. (1998). Pertinencia de la educación superior en el siglo XXI. UNESCO, 2-8.

9.        Gil, J., & Padilla, M. (2009). La participación del alumnado universitario en la evaluación del aprendizaje. Educación XXI, 43-65.

10.    Gonzáles, A., Campos, M., Rodriguez, C., & Gómez, G. (2019). Contribución de la neuroeducación a la salud física y mental. En P. Ruiz, & A. Baena, Metodologías activas en ciencias del deporte (Volumen I) (págs. 145-157). España: Wanceulen.

11.    Imbernón, F., Bartolomé, L., Flecha, R., Gimeno, J., Giroux, H., Macedo, D., . . . Tortajada, I. (1999). La educación en el siglo XXI: Los retos del futuro inmediato. Biblioteca del aula, 1-34.

12.    Justo, E. (2014). Desarrollo psicomotor en educación infantil. Bases para la intervención en psicomotricidad. En E. Justo, Desarrollo psicomotor en educación infantil. Bases para la intervención en psicomotricidad. Almería: Universidad de Almería.

13.    León, V., & Fernández, M. (2017). Diseño y validación de un instrumento para evaluar la participación de las familias en los centros educativos. Retos, 115-132.

14.    López, V., Gonzáles, M., & Barba, J. (2005). La participación del alumnado en la evaluación: La autoevaluación, la coevaluación y la evaluación compartida. Tándem.

15.    Louise, T., Hernández, A., Reigal, R., & Moráles, V. (2016). Efectos de la actividad física en el autoconcepto y la autoeficacia en preadolescentes. RETOS, 61-65.

16.    Luna, L. (2015). Cooperative learning and embodied accountability: an ethnographic analysis of classroom participation in an English school. Archivos analíticos de políticas educativas, 3-29.

17.    Maureira, F., Palma, E., Medina, R., Segueida, Á., Valenzuela, L., & Flores, E. (2019). Incidencia de la antropometría, práctica de actividad física, estilos de aprendizaje, motivos, actitudes y estrategias de aprendizaje sobre el rendimiento académico de estudiantes de Santiago de Chile. Retos, 497-502.

18.    Molinari, A., Takaya, P., Domínguez, N., & Sánchez, J. (2017). Desarrollo y Estructura Factorial de una Escala de Participación Social Académica en Clase: Datos Preliminares. Anuario de Investigaciones, 39-51.

19.    Molis, M. (2003). Las universidades en América Latina: ¿reformadas o alteradas?. La cosmética del poder financiero. Buenos Aires: CLACSO.

20.    Para, t., Molina, J., Luna, G., Milanovic, I., Casanova, G., & Castro, F. (2017). La aplicación SOCRATIVE como herramienta de evaluación y precursor de la participación en el aula. En Roig-Vila, & Rosabel, Investigación en docencia universitaria. Diseñando el futuro a partir de la innovación educativa (págs. 677-683). Barcelona: Octaedro.

21.    Peche, H., & Giraldo, V. (2019). El Aprendizaje Flip Learning centrado en el estudiante como generador de calidad educativa. Revista Arbitrada Interdisciplinaria Koinonia, 427-450.

22.    Pérez, L., & Ochoa, A. (2017). La participación de los estudiantes en una escuela secundaria. Investigación educativa, 179-207.

23.    Perrenoud, P. (2001). La formación de los docentes en el siglo XXI. Revista de tecnología educativa, 503-523.

24.    Pertusa, G., Sanz, D., Salinero, J., Pérez, B., & García, T. (2018). Rendimiento académico y su relación con niveles de actividad física y de condición física en adolescentes. Revista de Psicología del deporte, 125-133.

25.    Prieto, M. (2005). La participación de los estudiantes: ¿Un camino hacia la emancipación? Theoria, 27-36.

26.    Reimers, F. (2000). Educación, desigualdad y opciones de política en América Latina en el siglo XXI. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, 11-42.

27.    Reynaga, P., Arévalo, E., Verdesoto, Á., Jiménez, I., Preciado, M., & Morales, J. (2016). Beneficios psicológicos de la actividad física en el trabajo de un centro educativo. Retos, 203-206.

28.    Rinaudo, M., Donolo, D., & Chiecher, A. (2002). La participación en clases universitarias. Evaluación desde la perspectiva del alumno. Cuadernos, 77-88.

29.    Rodriguez, T. G., & Gil, P. (2017). La educación psicomotriz en su contribución al desarrollo del lenguaje en niños que presentan necesidades específicas de apoyo educativo . Revista de investigación en logopedia, 89-106.

30.    Rosa, A., García, E., & Carrillo, P. (2018). Percepción de salud, actividad física y condición física en escolares. Cuadernos de Psicología del Deporte, 179-189.

31.    Rueda, E., Mares, G. G., Rivas, O., & Rocha, H. (2017). La participación en clase en alumnos universitarios: factores disposicionales y situacionales. Investigación Educativa, 149-162.

32.    Urueta, L. (2018). Estrategias de enseñanza y el uso de las tecnologías de información y comunicación en las instituciones educativas departamentales en el Municipio Zona Bananera – Colombia. Revista Arbitrada Interdisciplinaria Koinonia, 185-201.

33.    Valle, R. (2019). Fisicoculturismo estructural funcional.Una forma diferente de concebir, practicar el culturismo y el acondicionamiento físico. Revista Arbitrada Interdisciplinaria Koinonia, 190-215.

 

References

1.        Albornoz, N., Silva, N., & López, M. (2015). Listening to children: Meanings of learning and participation as central axes of the processes of educational inclusion in a study in public schools in Chile. Pedagogical Studies, 81-96.

2.        Camacaro, Z. (2008). The verbal intercourse teacher-teacher in the classroom (A case study). Laurus, 189-206.

3.        Castro, L., & Galvis, C. (2018). Effect of physical activity on cognitive decline and dementia. Cuban magazine of public health, 1-24.

4.        Cerezuela, I., & Alguacil, M. (2014). Motivation and Satisfaction in physical education classes. Relationship with academic performance. Journal of Research in Social Psychology, 29-39.

5.        Ferreiro, R. (s.f.). The educational model for generation N. Class participation. In Beyond Theory: Cooperative Learning. USA: Nova.

6.        Fraile, J., Tejero, C., Cornejo, I., & Veiga, O. (2019). Association between enjoyment, motor self-efficacy, physical activity and academic performance in physical education. Challenges, 58-63.

7.        Frisby, B., Berger, E., Burchett, M., Herovic, E., & Strawser, M. (2014). Apprehensive Participation Students: The Influence of Face Support and the Rapport Instructor-Student on Class Participation. Communication Education, 105-123.

8.        Gibbons, M. (1998). Relevance of higher education in the XXI century. UNESCO, 2-8.

9.        Gil, J., & Padilla, M. (2009). The participation of university students in the evaluation of learning. Education XXI, 43-65.

10.    Gonzáles, A., Campos, M., Rodriguez, C., & Gómez, G. (2019). Contribution of neuroeducation to physical and mental health. In P. Ruiz, & A. Baena, Active Methodologies in Sports Science (Volume I) (pp. 145-157). Spain: Wanceulen.

11.    Imbernón, F., Bartolomé, L., Flecha, R., Gimeno, J., Giroux, H., Macedo, D.,. . . Tortajada, I. (1999). Education in the XXI century: The challenges of the immediate future. Classroom library, 1-34.

12.    Justo, E. (2014). Psychomotor development in early childhood education. Bases for psychomotricity intervention. In E. Justo, Psychomotor development in early childhood education. Bases for psychomotricity intervention. Almería: University of Almería.

13.    León, V., & Fernández, M. (2017). Design and validation of an instrument to evaluate the participation of families in educational centers. Challenges, 115-132.

14.    López, V., Gonzáles, M., & Barba, J. (2005). Student participation in assessment: Self-assessment, co-assessment and shared assessment. Tandem.

15.    Louise, T., Hernández, A., Reigal, R., & Moráles, V. (2016). Effects of physical activity on self-concept and self-efficacy in preadolescents. CHALLENGES, 61-65.

16.    Luna, L. (2015). Cooperative learning and embodied accountability: an ethnographic analysis of classroom participation in an English school. Educational Policy Analytical Files, 3-29.

17.    Maureira, F., Palma, E., Medina, R., Segueida, Á., Valenzuela, L., & Flores, E. (2019). Incidence of anthropometry, physical activity practice, learning styles, motives, attitudes and learning strategies on the academic performance of students from Santiago de Chile. Challenges, 497-502.

18.    Molinari, A., Takaya, P., Domínguez, N., & Sánchez, J. (2017). Development and Factor Structure of a Class Social Academic Participation Scale: Preliminary Data. Research Yearbook, 39-51.

19.    Molis, M. (2003). Universities in Latin America: Reformed or Altered ?. The cosmetics of financial power. Buenos Aires: CLACSO.

20.    Para, t., Molina, J., Luna, G., Milanovic, I., Casanova, G., & Castro, F. (2017). The SOCRATIVE application as an evaluation tool and a precursor to classroom participation. In Roig-Vila, & Rosabel, Research in university teaching. Designing the future from educational innovation (pp. 677-683). Barcelona: Octahedron.

21.    Peche, H., & Giraldo, V. (2019). Flip Learning Learning focused on the student as a generator of educational quality. Koinonia Interdisciplinary Arbitrated Magazine, 427-450.

22.    Pérez, L., & Ochoa, A. (2017). Student participation in a high school. Educational research, 179-207.

23.    Perrenoud, P. (2001). Teacher training in the 21st century. Educational Technology Magazine, 503-523.

24.    Pertusa, G., Sanz, D., Salinero, J., Pérez, B., & García, T. (2018). Academic performance and its relationship with levels of physical activity and physical condition in adolescents. Sports Psychology Magazine, 125-133.

25.    Prieto, M. (2005). Student Participation: A Path to Emancipation? Theoria, 27-36.

26.    Reimers, F. (2000). Education, inequality and policy options in Latin America in the XXI century. Latin American Journal of Educational Studies, 11-42.

27.    Reynaga, P., Arévalo, E., Verdesoto, Á., Jiménez, I., Preciado, M., & Morales, J. (2016). Psychological benefits of physical activity at work in an educational center. Challenges, 203-206.

28.    Rinaudo, M., Donolo, D., & Chiecher, A. (2002). Participation in university classes. Evaluation from the student's perspective. Notebooks, 77-88.

29.    Rodriguez, T. G., & Gil, P. (2017). Psychomotor education in its contribution to language development in children with specific educational support needs. Speech therapy research journal, 89-106.

30.    Rosa, A., García, E., & Carrillo, P. (2018). Perception of health, physical activity and physical condition in schoolchildren. Sports Psychology Notebooks, 179-189.

31.    Rueda, E., Mares, G. G., Rivas, O., & Rocha, H. (2017). Class participation in university students: dispositional and situational factors. Educational Research, 149-162.

32.    Urueta, L. (2018). Teaching strategies and the use of information and communication technologies in departmental educational institutions in the Zona Bananera Municipality - Colombia. Koinonia Interdisciplinary Arbitrated Magazine, 185-201.

33.    Valle, R. (2019). Functional structural bodybuilding.A different way of conceiving, practicing bodybuilding and physical conditioning. Koinonia Interdisciplinary Arbitrated Magazine, 190-215.

 

Referências

1.        Albornoz, N., Silva, N. & López, M. (2015). Ouvindo crianças: significados de aprendizagem e participação como eixos centrais dos processos de inclusão educacional em um estudo em escolas públicas do Chile. Estudos Pedagógicos, 81-96.

2.        Camacaro, Z. (2008). O intercurso verbal professor-professor em sala de aula (um estudo de caso). Laurus, 189-206.

3.        Castro, L., & Galvis, C. (2018). Efeito da atividade física no declínio cognitivo e demência. Revista cubana de saúde pública, 1-24.

4.        Cerezuela, I., & Alguacil, M. (2014). Motivação e satisfação nas aulas de educação física. Relação com desempenho acadêmico. Jornal de Pesquisa em Psicologia Social, 29-39.

5.        Ferreiro, R. (s.f.). O modelo educacional para a participação da geração N. Classe. Além da teoria: aprendizagem cooperativa. EUA: Nova.

6.        Fraile, J., Tejero, C., Cornejo, I., & Veiga, O. (2019). Associação entre prazer, autoeficácia motora, atividade física e desempenho acadêmico em educação física. Desafios, 58-63.

7.        Frisby, B., Berger, E., Burchett, M., Herovic, E., & Strawser, M. (2014). Alunos com Participação Apreensiva: A Influência do Suporte Facial e o Rapport Instructor-Student na Participação em Classe. Educação em Comunicação, 105-123.

8.        Gibbons, M. (1998). Relevância do ensino superior no século XXI. UNESCO, 2-8.

9.        Gil, J. & Padilla, M. (2009). A participação de estudantes universitários na avaliação da aprendizagem. Educação XXI, 43-65.

10.    Gonzáles, A., Campos, M., Rodriguez, C., & Gómez, G. (2019). Contribuição da neuroeducação para a saúde física e mental. Em P. Ruiz, & A. Baena, Metodologias Ativas em Ciência do Esporte (Volume I) (pp. 145-157). Espanha: Wanceulen.

11.    Imbernón, F., Bartolomé, L., Flecha, R., Gimeno, J., Giroux, H., Macedo, D.,. . . Tortajada, I. (1999). Educação no século XXI: Os desafios do futuro imediato. Biblioteca da sala de aula, 1-34.

12.    Justo, E. (2014). Desenvolvimento psicomotor na educação infantil. Bases para intervenção em psicomotricidade. Em E. Justo, desenvolvimento psicomotor na educação infantil. Bases para intervenção em psicomotricidade. Almeria: Universidade de Almeria.

13.    León, V. & Fernández, M. (2017). Projeto e validação de um instrumento para avaliar a participação das famílias em centros educacionais. Challenges, 115-132.

14.    López, V., Gonzáles, M., & Barba, J. (2005). Participação do aluno na avaliação: Auto-avaliação, co-avaliação e avaliação compartilhada. Tandem.

15.    Louise, T., Hernández, A., Reigal, R., & Moráles, V. (2016). Efeitos da atividade física no autoconceito e autoeficácia em pré-adolescentes. DESAFIOS, 61-65.

16.    Luna, L. (2015). Aprendizagem cooperativa e responsabilidade incorporada: uma análise etnográfica da participação em sala de aula em uma escola de inglês. Arquivos analíticos de políticas educacionais, 3-29.

17.    Maureira, F., Palma, E., Medina, R., Segueida, Á., Valenzuela, L., & Flores, E. (2019). Incidência de antropometria, prática de atividade física, estilos de aprendizagem, motivos, atitudes e estratégias de aprendizagem no desempenho acadêmico de estudantes de Santiago do Chile. Challenges, 497-502.

18.    Molinari, A., Takaya, P., Domínguez, N., & Sánchez, J. (2017). Desenvolvimento e Estrutura Fatorial de uma Escala de Participação Acadêmica em Classe: Dados Preliminares. Anuário de Pesquisa, 39-51.

19.    Molis, M. (2003). Universidades da América Latina: reformadas ou alteradas? Os cosméticos do poder financeiro. Buenos Aires: CLACSO.

20.    Para, T., Molina, J., Luna, G., Milanovic, I., Casanova, G., & Castro, F. (2017). A aplicação SOCRATIVA como ferramenta de avaliação e precursora da participação em sala de aula. Em Roig-Vila, & Rosabel, pesquisa em ensino universitário. Projetando o futuro a partir da inovação educacional (pp. 677-683). Barcelona: Octaedro.

21.    Peche, H. & Giraldo, V. (2019). Flip Learning O aprendizado se concentrou no aluno como um gerador de qualidade educacional. Revista Arbitrada Interdisciplinar Koinonia, 427-450.

22.    Pérez, L., & Ochoa, A. (2017). Participação do aluno em uma escola secundária. Pesquisa educacional, 179-207.

23.    Perrenoud, P. (2001). Formação de professores no século XXI. Revista de Tecnologia Educacional, 503-523.

24.    Pertusa, G., Sanz, D., Salinero, J., Pérez, B., & García, T. (2018). Desempenho acadêmico e sua relação com os níveis de atividade física e condição física em adolescentes. Revista de Psicologia do Esporte, 125-133.

25.    Prieto, M. (2005). Participação estudantil: um caminho para a emancipação? Theoria, 27-36.

26.    Reimers, F. (2000). Educação, desigualdade e opções políticas na América Latina no século XXI. Revista Latino-Americana de Estudos Educacionais, 11-42.

27.    Reynaga, P., Arévalo, E., Verdesoto, Á., Jiménez, I., Preciado, M., & Morales, J. (2016). Benefícios psicológicos da atividade física no trabalho em um centro educacional. Challenges, 203-206.

28.    Rinaudo, M., Donolo, D. e Chiecher, A. (2002). Participação em aulas universitárias. Avaliação na perspectiva do aluno. Cadernos, 77-88.

29.    Rodriguez, T.G. & Gil, P. (2017). A educação psicomotora em sua contribuição para o desenvolvimento da linguagem em crianças com necessidades específicas de apoio educacional. Jornal de pesquisa fonoaudiológica, 89-106.

30.    Rosa, A., García, E., & Carrillo, P. (2018). Percepção de saúde, atividade física e condição física em escolares. Cadernos de Psicologia do Esporte, 179-189.

31.    Rueda, E., Mares, G.G., Rivas, O., & Rocha, H. (2017). Participação em aula de estudantes universitários: fatores disposicionais e situacionais. Pesquisa Educacional, 149-162.

32.    Urueta, L. (2018). Estratégias de ensino e uso de tecnologias da informação e comunicação em instituições educacionais departamentais do município de Zona Bananera - Colômbia. Revista Arbitrada Interdisciplinar Koinonia, 185-201.

33.    Valle, R. (2019). Bodybuilding estrutural funcional. Uma maneira diferente de conceber, praticar bodybuilding e condicionamento físico. Revista Arbitrada Interdisciplinar Koinonia, 190-215.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ANEXO 1

Tabla 3. Porcentaje de estudiantes en los tres niveles de participación que contestaron a las opciones de respuesta marcadas como siempre, casi siempre, casi nunca y nunca en cada uno de los ítems del Cuestionario de factores de la participación en clase

NIVEL Y CONFIANZA PARA PARTICIPAR

 

Nunca

Casi nunca

Casi siempre

Siempre

1

En las clases prefiero que todos hablen excepto yo

23.2

45.1

26.8

4.9

2

Participar en clases me entusiasma

11.0

18.3

54.9

15.9

3

Evito participar siempre que puedo

24.4

50.0

22.0

3.7

4

Hablo por mi propia iniciativa durante la clase y no sólo cuando el profesor me pregunta

17.1

36.6

36.6

9.8

5

Considero que mis participaciones no aportan nada a la clase

32.9

40.2

23.2

3.7

COMUNICACIÓN

 

Nunca

Casi Nunca

Casi Siempre

Siempre

6

Hablo con fluidez y buen tono de voz al participar

2.4

20.7

58.5

18.3

16

Leo los material que se dejan para discutir en la clase correspondiente

7.3

17.1

59.8

15.9

7

Recuerdo perfectamente lo que tengo que decir al hablar de un tema

4.9

11.0

76.8

7.3

11

Mis compañeros respetan los comentarios que hago en clase

2.4

15.9

46.3

35.4

8

Cuando participo me siento relajado y con movimientos naturales

11.0

25.6

32.9

30.5

17

Comprendo las lecturas que me dejan en las clases

1.2

6.1

70.7

22.0

12

Los profesores son respetuosos con los comentarios que hago en clase

1.2

2.4

20.7

75.6

9

Soy hábil para expresar mis pensamientos e ideas

7.3

30.5

53.7

8.5

10

Cuando hablo observo y me dirijo a todos mis compañeros

9.8

29.3

45.1

15.9

FACTORES CONTEXTUALES Y DISPOSICIONALES DE LA PARTICIPACIÓN EN CLASE

 

Nunca

Casi Nunca

Casi Siempre

Siempre

18

Me pierdo oportunidades para participar ya que no preparo mis clases

7.3

57.3

29.3

6.1

13

He experimentado burlas de mis compañeros de clase cuando participo o expongo

28

46.3

19.5

6.1

14

Mi grupo es tan numeroso que no puedo participar porque otros ya comentaron lo que tenía que decir

24.4

39

30.5

6.1

15

Los profesores me hacen sentir avergonzado cuando digo algo incorrecto

67.1

26.8

3.7

2.4

19

Me cuesta trabajo entender los materiales

20.7

62.2

11.0

6.1

Fuente: elaboración propia a partir de la investigación

 

 

 

 

 

 

©2020 por los autores.  Este artículo es de acceso abierto y distribuido según los términos y condiciones de la licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0) (https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/).